Itinerario Histórico-Artítico Local

Este itinerario nos conduce a visitar los monumentos históricos más representativos de la localidad.

Salimos desde la plaza Mayor tomando la calle Real Alta, donde puede apreciarse en la fachada sur de la Iglesia Parroquial, un bajorrelieve realizado de ladrillería que representa curiosamente un pórtico clásico de tres columnas cubierto con frontón, con dos paramentos laterales a ambos lados del peristilo que presentan sendas puertas de acceso.

Nos dirigimos a la placeta de la Iglesia para visitar el Templo Parroquial, construido originariamente en 1559 por Francisco Lorenzo. Las capillas laterales se adosaron en el siglo XVII y fueron costeadas por familias notables de la localidad. En el siglo XIX al perder su carácter privativo, fueron comunicadas entre sí dando la apariencia de dos naves laterales a ambos lados de la central. Merece la atención visitar la capilla de la Virgen de los Dolores y admirar la impresionante armadura mudéjar tanto de la nave central como del Altar Mayor.

Subiendo por la calle Bazanes, podemos admirar el escudo de armas de Alonso Bazán Hacén, fechado tardíamente en 1686. Se trata de un caballero procedente del linaje de los reyes nazaritas granadinos que sirvió a los Reyes Católicos en la conquista de la ciudad de Granada y su reino. Los reyes le concedieron, entre otras mercedes, el título de Alguacil Mayor de Abla en el año 1500 como recompensa por los servicios prestados.

Al final de esta calle nos dejamos caer a la calle S. Antón que nos conduce hasta la plaza del mismo nombre. Junto a la fachada de la ermita se encuentra un bloque de piedra romano rematado con una cruz de hierro. Se trata del pedestal de Avitiano que contenía inscripciones latinas hoy desaparecidas y es un homenaje que los pobladores de ALBA rindieron a tan afamado tribuno romano.

Desde allí siguiendo la calle S. Antón se toma la calle S. Marcos que nos conduce a los vestigios del Castillo o fortaleza árabe que se reedificara según Ibn Hayyan en el S. IX, de la que se conserva un resto de lienzo de muralla y el aljibe en buen estado de conservación, que aparece semienterrado.

Bajando por la Cuesta S. Marcos tomamos la calle Hermanos Tena hacia la plaza Cruz de S. Juan para encaminarnos a la avenida Santos Mártires, a través de la calle D. José Castillo, donde se encuentra el Mausoleo romano del siglo II. Se trata de una torre funeraria romana, de base cuadrada y cubierta abovedada, que comprende una parte inferior o cripta funeraria que albergaba el cuerpo del difunto y la superior o cámara ritual destinada a las ceremonias funerarias.

Finalizado el recorrido puedes acercarte a algunos bares próximos y comentar las impresiones del recorrido con tus compañeros mientras tomas un vino o refresco acompañado de sabrosas tapas.