Ruta de los Puentes

Esta ruta te permite realizar un recorrido por los cauces de la rambla de Los Santos y del río Nacimiento, que circundan a la estribación donde se emplaza el pueblo.

Como punto de partida tomamos “el puente de la rambla”, que presenta cinco arcos, cuyas obras fueron ejecutadas por D. Antonio López Herrerías hacia 1948-49 y nos encaminamos por el cauce de la propia rambla de Los Santos, siguiendo su curso, hasta llegar a la afluencia del río Nacimiento en el paraje de Las Juntas. Anteriormente, los márgenes estaban plantados de parrales destinados a la producción de uva de mesa para la exportación; hoy los bancales han sido reemplazados por otras clases de cultivos.

Al pasar el “puente viejo de Las Juntas”, proyectado en 1881 por el arquitecto D. Fermín Ballo y construido de sillería con cinco bóvedas de cañón, podemos admirar el gigantesco Peñón donde puede apreciarse el cortado que presenta, pues garantizaba por este flanco una inexpugnabilidad absoluta a la antigua fortaleza árabe que lo coronaba. Aprovechando la ocasión y siguiendo el antiguo camino Real puede visitarse el anejo de Las Juntas que ofrece una tipología de arquitectura rural muy propia de la zona. Remontando el curso delrío Nacimiento divisamos a la derecha el poblado de Los Milanes y llegamos a la cortijada de Los Hernández, cuya vega se riega con la acequia de Los Caces. Próximas a ella se pueden observar las cortijadas de Ortuño y La Santiaga que se encuentran despobladas y en estado de abandono, debido a las corrientes migratorias padecidas en la primera mitad del siglo XX. Para los amantes de las construcciones rurales se puede apreciar con detenimiento el ingenio constructivo de los lugareños aprovechando los recursos que ofrece la naturaleza.

En la desembocadura de la rambla de Las Adelfas resulta impresionante observar frente a ella el corte modelado en la roca por la acción torrente de las aguas, donde puede escucharse el eco de tu propia voz. Remontamos esta rambla hasta el impresionante puente de Las Adelfas, de siete bóvedas de cañón, construido en 1894 por la empresa francesa adjudicataria de la obra ferroviaria Fives-Lille. Retornamos a la desembocadura de esta rambla con el río Nacimiento y observamos como el verde paisaje de la vega, que se extiende por los márgenes del río, se contrapone con la aridez del monte donde arraiga el tomillo y el matorral de secano.

Proseguimos la ruta caminando por una galería de taray. A nuestro paso visualizamos en el margen izquierdo la despoblada cortijada del molino Moral a cuyos pies se encuentran las ruinas del citado molino. El itinerario nos conduce hasta “el puente viejo del río”, cuyas obras originarias fueron ejecutadas hacia 1919 por D. Juan Morales Bono, como final del trayecto tomamos la carretera de la Estación que nos conduce hacia el pueblo.