Ruta de los Olivares

El camino del olivar te resultará fascinante por las sorpresas que irás encontrando a tu paso, como la parada de riego, molino, cañada de ganado, mina, embalse, fuente, el acequiado y la ermita de los Patronos.

Comenzamos nuestro itinerario en la calle Colecturía que nos conduce a la rambla de Los Santos. Remontamos el cauce hasta el embalse municipal construido en 1998 y la "Pará de los Olivares", que distribuye el agua de riego “para el pueblo y este pago". Aprovechando la ocasión podemos acercarnos al molino “La Muela”, sin acceder a su interior, dado que es particular, y el estado ruinoso en el que se encuentra.

Desde la toma de agua en la "pará de riego" seguimos la acequia de los Olivares utilizando “el paso de regadores”, guardando precaución dado lo dificultoso del terreno. La vieja acequia, antes de su remodelación actual, discurría en algunos tramos antiguos por pasillos excavados en los riscos practicados al efecto con pico y pala.

Al llegar al barranco de Fuente Agria el trayecto se hace más cómodo con la apertura del “camino nuevo de los olivares”, en el margen derecho se encuentra la vieja fuente que se encuentra descuidada debido a la maleza existente. En el siguiente barranco se puede apreciar un antiguo acueducto de albañilería realizado al modo tradicional, hoy reutilizado, que permitía canalizar el agua salvando el desnivel del terreno.

Avanzando en nuestro itinerario, las blancas torres gemelas nos anuncian que nos aproximamos a la "Ermita de Los Santos". Hacemos un alto en el camino para disfrutar de las vistas al pueblo desde la placeta del santuario y contemplar desde el enrejado de la puerta el interior de la ermita con las imágenes de los Patronos en sus hornacinas, dispuestas en el muro frontal del presbiterio.

Antes de llegar a la ermita, observamos que la acequia de riego se interna en una mina o galería subterránea que atraviesa el cementerio para salir cerca de la carretera de Santillana. Retomamos nuestro camino por la carretera de Santillana y a la altura del pago de Los Majuelos nos cruzamos con la antigua cañada de ganado que permitía la trashumancia en verano en busca de los pastos de la sierra. Proseguimos hasta las inmediaciones del cortijo de “La médica” y descendemos por un carril a la rambla de Los Santos que remontamos hasta encontrarnos con “el puente de la rambla”que nos conducirá de regreso hasta el pueblo.